La respuesta corta. Entra en tu Perfil de Empresa de Google, pulsa Leer reseñas, busca la reseña y dale a Responder. Escribe pocas líneas, agradece o reconoce el problema, no discutas y firma con un nombre. Google revisa la respuesta antes de publicarla: suele tardar unos minutos, aunque puede llegar a treinta días.
Si solo has venido a por el texto, baja a las plantillas: están para copiar y pegar.
Una reseña no se contesta para el que la ha escrito. Se contesta para los otros doce que la van a leer antes de decidir si entran en tu negocio o en el de al lado. Eso cambia todo lo que viene después: el tono, la longitud y hasta la decisión de no contestar.
En esta página está el procedimiento exacto, plantillas que puedes copiar tal cual, y qué hacer con los tres casos que de verdad queman: la de una estrella sin texto, la del cliente que no ha pisado tu local y la que te llama estafador.
Cómo responder una reseña en Google, paso a paso
Se hace desde el Perfil de Empresa, que es lo que antes se llamaba Google My Business. Ya no hay panel aparte: se gestiona desde el propio buscador o desde Maps, con la cuenta que administra el negocio.
- Busca el nombre de tu negocio en Google, con la sesión iniciada en la cuenta que lo administra.
- Pulsa Leer reseñas.
- Busca la reseña y pulsa Responder.
- Escribe la respuesta en el cuadro.
- Pulsa Responder otra vez para enviarla.
Desde el móvil es lo mismo, con la aplicación de Google o la de Maps. Y si te equivocas, la respuesta se puede editar o borrar desde esa misma pantalla de Leer reseñas.
Los pasos son los que publica Google en su propia ayuda del Perfil de Empresa. Si algún día cambian los botones, manda la ayuda de Google, no esta página.
Cuánto tarda en publicarse tu respuesta
Las respuestas pasan por una revisión automática antes de salir. Google dice que normalmente son unos diez minutos, pero que puede alargarse hasta treinta días. Si no se publica, revisa que no hayas metido un teléfono, un enlace raro o algo que suene a insulto: es lo que más veces se queda atascado.
Traducido a lo práctico: no te sientes a mirar la pantalla esperando que aparezca. Contesta y sigue con lo tuyo.
Cinco reglas para escribir la respuesta
Da igual si la reseña es buena o mala: estas cinco valen para todas y se tarda menos en aplicarlas que en darle vueltas.
1. Corta. Entre dos y cinco líneas. Si necesitas más, es que esa conversación no va en Google: va en un teléfono.
2. Concreta. Nombra lo que ha nombrado el cliente. «Gracias por lo del arroz» es una respuesta; «Gracias por su valoración» es un formulario.
3. Firmada. Con un nombre de persona al final. Cambia por completo cómo se lee: ya no contesta «el establecimiento», contesta alguien.
4. Sin discutir. Puedes aclarar un dato en una frase. En cuanto hay dos frases seguidas defendiéndote, el que lo lee deja de estar de tu parte.
5. Con salida. Un correo o un teléfono para seguir fuera de ahí. Eso es lo que convierte una queja pública en una conversación privada, que es donde se arregla.
Antes y después: la misma reseña, dos respuestas
Los ejemplos que vienen son inventados para explicarlo, pero el patrón lo hemos visto en fichas reales de la comarca más veces de las que nos gustaría.
La reseña: «Esperamos 40 minutos por una mesa que teníamos reservada. La comida bien, pero el trato fatal.»
Buenas tardes. Lamentamos su opinión, pero ese día teníamos el restaurante lleno y la reserva estaba para las 21:00, no para las 20:30 como usted dice. Nuestro personal siempre trata bien a los clientes. Saludos cordiales, el equipo.
¿Qué ve el que lo lee? Un negocio que le lleva la contraria a un cliente por media hora, que dice «usted» y que no se hace cargo de nada. Aunque tenga razón en la hora, ha perdido.
Cuarenta minutos con mesa reservada no se sostiene, Marta, y lo sentimos. Aquel sábado se nos juntó todo y no supimos avisaros a tiempo, que es lo peor de todo. Desde entonces avisamos por WhatsApp cuando vamos con retraso. Si volvéis, escribidme antes a [correo] y me encargo yo.
— Vicente
Misma información, otra cosa completamente distinta. Y fíjate en lo que no hay: ni «lamentamos su opinión», ni «nuestro personal siempre», ni la discusión de la hora.
Otra: «Todo perfecto, repetiremos.» Cinco estrellas.
¡Muchas gracias por su valoración! 😊
Gracias, Juan. Si repetís, avisad con un día: los viernes se nos llena la terraza y prefiero teneros la mesa apartada.
— Vicente
La segunda dice que hay terraza, que los viernes hay demanda y que se puede reservar. Todo eso lo lee el siguiente cliente, y también lo lee Google.

Plantillas para reseñas positivas
El error de casi todo el mundo con las buenas es contestar «¡Gracias! 😊» a las once seguidas. Queda a robot, y encima desaprovecha el único sitio donde puedes contar lo que haces sin que parezca publicidad.
Tres reglas: nombra lo que el cliente ha nombrado, no repitas la misma frase dos veces seguidas y firma con un nombre de persona. Si además cabe, mete de forma natural qué vendes y dónde estás: esa respuesta también la lee Google.
Muchas gracias, [nombre]. Lo de la [cosa concreta que ha mencionado] nos lo dicen bastante y nos alegra que se note, porque es donde más tiempo echamos. Te esperamos en la próxima.
— [Tu nombre], [nombre del negocio]
Gracias por las cinco estrellas, [nombre]. Si te apetece contar qué es lo que te gustó, nos ayuda a saber qué estamos haciendo bien. Y si algún día no lo estamos haciendo, dínoslo también.
— [Tu nombre]
Gracias, [nombre]. Que repitas dice más que cualquier reseña, la verdad. Un placer teneros por aquí otra vez.
— [Tu nombre], [nombre del negocio]
Thank you, [name]. We are glad you enjoyed the [thing they mentioned]. See you next time.
— [Your name], [business name]
Si tu clientela es en buena parte extranjera —en Calpe más de la mitad del padrón lo es, y en Teulada uno de cada seis vecinos es británico—, contesta en el idioma en el que te han escrito. No cuesta nada y el siguiente que lo lea entenderá que ahí le van a atender.
Y una que funciona mejor de lo que parece: la respuesta que hace una pregunta. «¿Probaste el [producto]?» invita a que el cliente vuelva y, a veces, a que amplíe la reseña.
Plantillas para reseñas negativas
Aquí no estás hablando con quien se ha quejado. Estás hablando con el que está dudando entre tú y el de enfrente, y que ha bajado a leer precisamente las malas. Ese lector no busca que tengas razón: busca ver cómo tratas a alguien que está cabreado.
La estructura que funciona es siempre la misma y cabe en cuatro líneas: reconoce, explica en una frase, ofrece salida fuera de Google, firma. Ni una línea más.
Tienes razón, [nombre], y lo sentimos. [Lo que pasó] no debería haber pasado y ya hemos cambiado [lo que habéis cambiado]. Si te apetece darnos otra oportunidad, escríbenos a [correo] y lo arreglamos.
— [Tu nombre], [nombre del negocio]
Sentimos que la experiencia no fuera buena, [nombre]. [Lo que pasó] no depende de nosotros, aunque entendemos que a ti eso te da igual cuando estás esperando. Si nos escribes a [correo] miramos qué podemos hacer por nuestra parte.
— [Tu nombre]
Gracias por decirlo, [nombre]. Lo de [el fondo real] lo asumimos y estamos en ello. En lo demás no lo vemos igual, pero prefiero contártelo por teléfono antes que discutirlo aquí: [teléfono].
— [Tu nombre]
[Nombre], no encontramos ningún pedido ni reserva a tu nombre y creemos que puede haber una confusión con otro negocio. Si no es así, escríbenos a [correo] con la fecha y lo miramos encantados.
— [Tu nombre], [nombre del negocio]
La reseña de una estrella sin texto
Es la más frustrante: una estrella, sin explicación, sin nombre reconocible. Y es también la que más gente deja sin contestar, que es justo el error.
Contéstala. Corta, sin darte por aludido y con la puerta abierta:
[Nombre], no sabemos qué pasó y nos gustaría saberlo. Si nos escribes a [correo] o llamas al [teléfono], lo miramos. Si ha sido un error, también lo entendemos.
— [Tu nombre]
El que lo lea verá una estrella suelta y, debajo, un negocio preguntando qué ha pasado. Esa segunda parte es la que te sirve.
La que te llama estafador
Tarde o temprano llega. Y la tentación es contestar largo, con capturas, fechas y razones. No lo hagas: quien discute en público pierde, aunque tenga toda la razón del mundo.
[Nombre], esto lo tenemos que aclarar y aquí no se puede. Te dejo mi teléfono directo: [teléfono]. Si ha habido un error nuestro, lo asumimos y lo arreglamos.
— [Tu nombre], [cargo]
Tres líneas, un teléfono y ni una palabra de más. Si la acusación es falsa, el que la lea lo va a notar precisamente porque tú no has entrado al trapo.
No se contesta igual en todos los negocios
La plantilla es la misma; lo que cambia es qué te juegas en cada sector. Cuatro casos de los que más se ven por aquí.
Restaurante y hostelería
Es donde más reseñas llegan y donde más rápido se contesta mal, porque se contesta a las tres de la madrugada después de un servicio malo. Aquí la regla del día siguiente no es un consejo: es una norma. Y ojo con el estacional: en verano te llegan reseñas de gente que no va a volver nunca, y en invierno de vecinos que van cada semana. La segunda vale mucho más.
Clínicas, dentistas y salud
El terreno más delicado, porque cualquier respuesta que confirme que alguien es paciente tuyo es un dato de salud. No confirmes nunca que esa persona ha pasado por tu consulta. Se contesta en genérico y se saca la conversación fuera:
Sentimos leer esto. Por privacidad no comentamos casos concretos aquí, pero queremos escucharte: escríbenos a [correo] o llama al [teléfono] y lo vemos.
— [Tu nombre], [nombre de la clínica]
Alojamientos y apartamentos turísticos
Aquí la reseña de Google compite con la de Booking y la de Airbnb, y el huésped las lee todas. Contesta en el idioma del huésped y no des nunca el número de apartamento ni las fechas de la estancia.
Servicios a domicilio: fontaneros, electricistas, reformas
Son los que menos reseñas piden y los que más las necesitan, porque el cliente que busca un fontanero un domingo no compara precios: compara confianza. Una respuesta tuya debajo de cada reseña, con nombre, es literalmente tu comercial.
Cuando la reseña la deja un competidor
Pasa, y más en pueblos pequeños donde todo el mundo se conoce. La tentación es decirlo en público: «esta reseña es de un competidor». No lo hagas, porque no lo puedes demostrar y quien lo lea solo ve a un negocio acusando a otro.
Lo que sí puedes hacer: contestar en el tono más neutro que te salga, denunciar la reseña y, sobre todo, enterrarla. Cinco reseñas nuevas de clientes de verdad hacen más que cualquier denuncia, y las consigues pidiéndolas.
Qué pasa si no contestas ninguna
No te penaliza nadie. Simplemente se nota, y se nota en el peor momento: cuando alguien está comparando tu ficha con la de al lado, las dos con cuatro coma algo de media, y en una las reseñas tienen respuesta y en la otra no.
Google dice en su propia ayuda que responder es una forma de demostrar que te importan tus clientes. No promete posiciones, y nosotros tampoco te las vamos a prometer. Lo que sí sabemos, de mirar fichas de la comarca todas las semanas, es que la mayoría de negocios de aquí no contesta. Contestar tú es una de las pocas cosas que puedes hacer gratis y que casi nadie hace.
Qué pesa de verdad para salir en el mapa
Conviene saber dónde encajan las reseñas, porque hay mucho vendedor de humo con esto. Google explica en su ayuda que el orden de los resultados locales sale de tres cosas: la distancia a quien busca, la relevancia de tu ficha para lo que ha escrito y la notoriedad, que es lo conocido que eres dentro y fuera de internet.
Las reseñas entran en la tercera. Y entran de tres maneras: cuántas tienes, qué nota tienen y cuánto se mueve el perfil. Responder es parte de ese movimiento.
Lo que no vamos a decirte es cuántos puestos subes por contestar, porque no lo sabe nadie. Lo que sí es medible, y lo ves tú mismo sin herramientas, es lo otro: de dos fichas con la misma nota, la que tiene respuestas se lleva la llamada. Eso no es posicionamiento, es conversión, y es la parte que casi siempre se olvida.
Si tu ficha aún no está verificada, nada de esto aplica todavía: primero verifica el perfil, que es el paso cero.
La rutina de diez minutos a la semana
Todo lo anterior no sirve de nada si lo haces una vez y lo dejas. Esta es la rutina que le damos a los clientes del pack más barato, y la puedes copiar tal cual:
- Lunes, diez minutos. Abres la ficha y contestas todo lo de la semana. Primero las malas.
- Una foto nueva. Del negocio, del plato, de la obra terminada. Cualquiera, pero real.
- Pide dos reseñas. A los dos clientes que mejor se hayan ido esa semana, con el enlace corto por WhatsApp.
- Mira la nota una vez al mes. No cada día: cada día no cambia nada y te amarga.
Son cuarenta minutos al mes. La mayoría de tus competidores no los dedica, y ese es exactamente el hueco.
Cómo denunciar una reseña falsa (y por qué casi nunca sale)
Se puede denunciar desde la propia reseña, y Google la revisa contra sus políticas de contenido. Ahora la parte que nadie cuenta: que a ti te parezca injusta no es un motivo. Google retira lo que incumple sus normas —insultos, datos personales, spam, contenido que no va del negocio—, no lo que es exagerado o lo que no te gusta.
Denuncia, sí. Pero contesta igualmente, porque lo más probable es que la reseña se quede. Y una respuesta educada debajo de una reseña injusta hace más por ti que la denuncia.
Lo que no hay que hacer
¿A cuántas reseñas hay que responder?
A todas. No por una regla de oro, sino por una razón práctica: en cuanto empiezas a elegir, el patrón se nota. Un perfil donde solo están contestadas las de cinco estrellas dice exactamente lo que parece que dice.
Si te llegan muchas y no das abasto, el orden es este:
- Primero las negativas, el mismo día si puedes.
- Después las de cinco estrellas con texto, que son las que te dejan contar algo.
- Las de cinco estrellas sin texto, cuando tengas un rato.
Y una costumbre que vale más que cualquier plantilla: los lunes por la mañana, diez minutos. Todas las de la semana de una sentada. Se tarda menos de lo que parece.

Cómo conseguir más reseñas sin pedir favores
Responder sirve de poco si te llegan dos al año. Lo que funciona en un negocio de pueblo no es una campaña: es pedirlo en el momento exacto, que es cuando el cliente está contento y todavía está delante.
- El enlace corto de tu ficha, guardado en el móvil y en el WhatsApp del negocio.
- Un QR en la barra, en el mostrador o en la factura.
- Pedirlo de viva voz al cerrar, no por correo tres días después.
Diez reseñas de este año valen más que cincuenta de 2019, y eso se nota en el mapa.
Lo que nos preguntan sobre las reseñas
¿Cuánto tarda en salir mi respuesta?
Google la revisa antes de publicarla. Normalmente unos diez minutos, aunque su propia ayuda avisa de que puede llegar a treinta días. Si no aparece, suele ser porque lleva un teléfono, un enlace o algo que el filtro ha entendido como insulto.
¿Puedo editar una respuesta ya publicada?
Sí. Desde «Leer reseñas», en la misma reseña, tienes los iconos de editar y de borrar. La respuesta corregida vuelve a pasar por la revisión.
¿Responder a las reseñas ayuda a salir más arriba en el mapa?
Google recomienda responder y dice que es una forma de demostrar que te importan tus clientes. Lo que nadie serio te puede decir es cuántos puestos subes por hacerlo: en el mapa pesan la distancia, la categoría y la actividad del perfil, y responder es parte de esa actividad. Lo que sí es medible es que un perfil contestado convierte mejor que uno abandonado.
¿Contesto también a las de cinco estrellas sin texto?
Sí, y en dos líneas. Es la respuesta que menos cuesta y la que más se nota cuando falta.
¿Qué hago si la reseña es de alguien que nunca ha venido?
Contestar sin acusar a nadie de mentir: que no encontráis el pedido o la reserva, que puede ser una confusión con otro negocio, y un correo para aclararlo. Y denunciarla, aunque no cuentes con que la retiren.
¿Puedo pedirle a un cliente que borre una reseña mala?
En público, no. Si el problema se arregla por teléfono o por correo, hay clientes que la editan por su cuenta. Pedirlo delante de todo el mundo queda peor que la propia reseña.
¿Merece la pena denunciar una reseña?
Si incumple las políticas de Google —insultos, datos personales, spam, algo que no va del negocio—, sí. Si solo es injusta o exagerada, lo más probable es que se quede. Denuncia y contesta igualmente.
¿En qué idioma contesto a un cliente extranjero?
En el suyo, si te ha escrito en el suyo. En esta costa es la mitad del trabajo: en Calpe más de la mitad del padrón es extranjero y en Teulada uno de cada seis vecinos es británico.
Si esto lo quieres hecho y no pensado
La estrategia de reseñas entra en el pack más barato que vendemos, el de 150 € + IVA al mes: la ficha gestionada, las reseñas contestadas y un informe que se lee en dos minutos. Sin permanencia.
Y si prefieres hacerlo tú, esta página ya te sirve: cópiate las plantillas, monta la rutina de los lunes y no vuelvas por aquí. Cuando deje de compensarte el rato que le dedicas, hablamos.
También te puede servir: cómo verificar tu Perfil de Empresa en Google y cómo optimizar la ficha en 2026.









