SEO web en Altea: que tu web salga cuando alguien busca lo que vendes
Tu ficha sale en el mapa. Tu web no sale en ningún sitio. Son dos peleas distintas y esta es la segunda: la lista de resultados que hay debajo del mapa, donde tu ficha no entra y tu web sí.
Se contrata suelto, como cualquiera de nuestros servicios, y se presupuesta según cómo esté tu web. También va dentro del pack Completo (950 € + IVA al mes) y, más a fondo, del Pro (1.500 €).
Qué es el SEO, sin diccionario
Alguien coge el móvil y escribe «fisio suelo pélvico Altea». Google tiene que decidir, en menos de un segundo, qué siete u ocho páginas le enseña de entre todas las que existen. El SEO es el trabajo de conseguir que la tuya sea una de ellas.
No hay ningún botón. Google no te pregunta a qué te dedicas: lo deduce leyendo tu web. Lee los títulos, lee los textos, mira cuánto tarda en cargar, mira si alguien más habla de ti y mira si quien entra se queda o se vuelve atrás. Con todo eso te pone en un puesto. El SEO es ordenarle esa lectura para que entienda exactamente qué vendes y a quién.
Y ojo a una cosa que casi nadie separa: en la misma pantalla hay dos sitios distintos. Arriba, el mapa, con tres fichas y sus estrellas: eso se trabaja en la ficha y lo contamos en SEO local. Debajo, la lista de webs: ahí no entra tu ficha, ahí solo entra tu web.
Importa más de lo que parece, porque no todo el mundo busca con el pueblo detrás. «Cuánto cuesta una revisión», «tarifas», «se puede ir sin cita»: en esas búsquedas el mapa no aparece, y quien tenga esa página escrita se lleva la visita entera.
Por qué tu web no sale
Casi siempre es una de estas cuatro, y ninguna tiene que ver con la suerte.
No tienes una página de lo que vendes. Tienes una página de «Servicios» donde están los seis metidos en cuatro párrafos. Google no sabe por cuál enseñarte, así que no te enseña por ninguno. Seis servicios, seis páginas.
Tu web llama a las cosas como las llamas tú. En tu web pone «terapia manual ortopédica» y tu cliente escribe «me duele la espalda al levantarme». Los dos habláis del mismo dolor, pero Google no traduce.
Tarda en cargar. Una web que abre en seis segundos en el móvil pierde a la mitad de la gente antes de enseñar nada, y Google lo sabe porque lo mide.
Nadie habla de ti. Google se fía más de lo que dicen otros que de lo que dices tú. Si nadie te menciona en ningún sitio, eres una web que se autoproclama buena.
Qué tocamos en tu web
Primero miramos qué hay. No se puede ordenar lo que no se ha leído. Sacamos todas las páginas que tienes, qué dice cada una, cuáles se pisan entre ellas y cuáles no las ha visto nunca nadie. De ahí sale una lista con orden, y ese orden es lo que se trabaja los meses siguientes.
Reestructurar suele ser lo primero, y lo que más se nota. Lo habitual en una web de años es tener tres páginas hablando de lo mismo con distinto nombre: Google no sabe cuál enseñar y acaba no enseñando ninguna. Se fusionan en una buena, se redirigen las otras para no perder lo que ya tenían, y cada servicio se queda con su página, con su nombre y con su sitio en el menú.
Los textos, como los busca tu cliente. No es cambiarte el vocabulario: es que estén las dos formas, la tuya porque eres profesional y la suya porque es la que se escribe en el móvil. Se reescriben títulos, encabezados y primeros párrafos, que es justo lo que Google lee antes de decidir.
Lo técnico, que no se ve pero pesa. Velocidad en el móvil, imágenes que no pesen tres megas, enlaces rotos, páginas que devuelven error, el aviso de cookies que no tape media pantalla, y los datos estructurados puestos: ese código invisible que le dice a Google que eres un negocio local, con esta dirección, este teléfono y este horario.
Las métricas, leídas y convertidas en tareas. Cada mes se mira por qué búsquedas apareces, cuáles te enseñan mucho y no te traen a nadie, qué páginas se llevan las visitas y en cuáles la gente se va a los diez segundos. Una página que sale mucho y no recibe clics no es media buena noticia: es una página que hay que reescribir. Tus números salen del informe convertidos en la lista del mes siguiente, no en un gráfico bonito.
Que las inteligencias artificiales te encuentren y te nombren. Cada vez más gente pregunta antes a ChatGPT, a Gemini o al resumen que Google pone arriba del todo, y ahí no hay diez resultados: hay una respuesta con dos o tres nombres dentro. Para entrar en esa respuesta tu web tiene que poder leerse y citarse: páginas claras que contesten una pregunta concreta, tus datos idénticos en la web, en la ficha y en los directorios, los datos estructurados puestos, el archivo llms.txt que le da a los modelos un índice de tu sitio y los rastreadores de IA sin bloquear, que hay webs que los tienen bloqueados sin saberlo y se han borrado solas del mapa. Nadie puede garantizarte que una IA te mencione, igual que nadie puede garantizarte el primer puesto; lo que sí se puede es ponérselo fácil en vez de imposible. Lo contamos largo en SEO para IA.
Y el informe. Corto, en cristiano, con lo que se tocó, lo que se movió y lo que toca el mes que viene. Tu web es tuya: ningún cambio se hace sin que aparezca ahí.
Dos cosas que solo van en el Pro
Un enlace cada dos meses, en medios de lo tuyo
Google se fía de ti si otros te citan, pero no vale cualquiera: vale que te mencione un medio de tu sector o de algo cercano, con tu nombre y un enlace a tu web. Conseguimos uno cada dos meses y te decimos cuál, cuándo y por qué ese.
No compramos paquetes de enlaces baratos, que luego hay que quitarlos, ni te vamos a enseñar métricas de autoridad que no puedes comprobar por tu cuenta. Si un mes no sale nada que valga la pena, preferimos decirte que no ha salido.
Quién te adelanta, todos los meses
Saber que has bajado del cuarto al sexto puesto no sirve de nada por sí solo. Lo que sirve es saber quién se ha puesto delante y qué tiene: si ha escrito una página que tú no tienes, si su web va más rápida, si le han llegado quince reseñas nuevas.
Eso se mira cada mes, con nombres, y de ahí sale lo que se toca el mes siguiente. Es la diferencia entre un informe que se mira y uno que se usa.
Lo que no vamos a hacer con tu web
Cuánto tarda en notarse
Entre tres y seis meses, y no es una excusa: es que Google tiene que volver a pasar por tu web, leer lo nuevo y decidir si se fía. El primer mes se ordena, el segundo se escribe y a partir del tercero se empieza a ver el movimiento.
Lo que sí se ve desde el primer mes son las cosas rotas que se arreglan: la página que daba error, el formulario que no enviaba, la web que tardaba ocho segundos en abrir. Eso no espera a Google.
Las dudas que tendrías tú
¿Qué es exactamente el SEO de una web?
El trabajo de conseguir que Google entienda qué vendes y decida enseñar tu página cuando alguien busca eso. No es publicidad: no se paga por aparecer, se trabaja para aparecer. Y por eso tarda, y por eso no se apaga el día que dejas de pagar.
¿Es lo mismo que el SEO local?
No. El SEO local pelea el mapa y las tres fichas de arriba; el SEO web pelea la lista de resultados de debajo. Lo normal es hacer los dos, y por eso van juntos en el mismo pack.
¿Puedo contratar solo el SEO web, sin pack?
Sí. Como todos nuestros servicios, se contrata suelto y sin permanencia. Lo miramos, te damos una cifra cerrada y decides. El pack solo tiene sentido si además quieres la ficha, las redes o los anuncios.
¿Cuánto cuesta el SEO web en Altea?
Suelto se presupuesta según cuántas páginas tengas y con qué esté hecha tu web. Dentro de un pack va en el Completo, 950 € + IVA al mes, y más a fondo en el Pro, 1.500 €.
¿Hay que rehacer mi web?
Casi nunca. Se trabaja sobre la que tienes. Si está hecha con algo que no deja tocar ni los textos ni la velocidad, te lo decimos el primer mes en vez de cobrarte seis.
¿Y si dejo de pagar?
Lo escrito se queda: las páginas son tuyas y siguen ahí trabajando. Lo que se para es lo nuevo, y con el tiempo quien siga publicando te acabará pasando por delante.
Lo que cuesta el SEO web en Altea
Suelto, sin pack. Esto se contrata solo, como cualquiera de nuestros servicios. El precio depende de cuántas páginas tienes y de con qué está hecha tu web: lo miramos antes y te damos una cifra cerrada, no un «desde». Sin permanencia, como todo lo demás.
Dentro de un pack sale mejor, porque la web, la ficha, las redes y los anuncios empujan a la vez. En el Completo (950 € + IVA al mes) van el repaso inicial, la reestructura, los textos, lo técnico, las métricas leídas y el informe de cada mes. El Pro (1.500 €) añade una página nueva al mes escrita para una búsqueda concreta, el enlace cada dos meses y la revisión de quién se te ha puesto delante.
Decimos esto antes y no después: el trabajo no es el mismo en una web de cinco páginas que en una tienda con cientos de productos o en una web hecha con algo que no deja tocar ni los textos ni la velocidad. En esos casos hay suplemento, y se habla antes de empezar, con la cifra por delante. Nunca aparece en una factura sin haberlo hablado.
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¿Y si te hace falta algo más?
Cada servicio tiene su página, con lo que incluye y lo que cuesta.








